¡Asóciate! Conoce las ventajas de ser socio de la SEPR. Más info

IN MEMORIAM

MargaritaSalas
La bioquímica Margarita Salas (Canero, Asturias, 1938), falleció en Madrid el 7 de noviembre de 2019 a los 80 años y fue una de las mayores científicas españolas del siglo XX. Investigadora del CSIC en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM) ubicado en Madrid, Salas seguía trabajando en su laboratorio. “No concibo la vida sin investigación”, señaló Salas al recoger en junio de 2019 en Viena el Premio Inventor Europeo concedido por la Oficina Europea de Patentes y Marcas.
Entre los logros de su carrera, Salas cuenta con el descubrimiento de la ADN polimerasa del virus bacteriófago phi29, que tiene una aplicación crucial en biotecnología: permite amplificar el ADN de manera sencilla, rápida y fiable. Por ello se usa en medicina forense, oncología y arqueología, entre otras áreas. “Esta polimerasa se usa en todo el mundo y se aplica en análisis genético, forense y paleontológico, entre otros”, enumeró Salas, tras recoger el premio. “Cuando uno tiene cantidades pequeñas de ADN, como un pelo hallado en un crimen o unos restos arqueológicos, esta ADN polimerasa amplifica millones de veces el ADN para poder ser analizado, secuenciado y estudiado”, añadió.
La investigadora, que estuvo casada con el también científico y virólogo Eladio Viñuela (fallecido en 1999), patentó su sistema de amplificación de ADN en EE UU en 1989 y después en Europa en 1997 a nombre del CSIC La patente del método de la ADN polimerasa phi29 sigue siendo la más rentable que ha presentado el CSIC, devolviendo millones de euros en inversión a la investigación financiada con fondos públicos.
Su vida fue dedicada a la investigación ya que Salas se doctoró en bioquímica en 1963 por la Universidad Complutense de Madrid y posteriormente trabajó durante tres años con el Premio Nobel de bioquímica Severo Ochoa en la Universidad de Nueva York. Más tarde regresó a España y fundó el primer grupo de investigación en genética molecular del país en 1967, en el CSIC.
En este organismo descubrió que el virus phi29 tenía una enzima, la phi29 ADN polimerasa, que ensamblaba moléculas de ADN mucho más rápido y con mucha más precisión. Salas aisló la enzima y demostró que funcionaba en las células humanas, marcando el comienzo de aplicaciones innovadoras para las pruebas de ADN. Esta técnica permite a los oncólogos ampliar pequeñas poblaciones de células que podrían dar lugar a tumores.
Para realizar esta experimentación se utilizan diversos nucleótidos marcados con el radionúclido 32P,por lo que Margarita Salas tenia amplios conocimientos en la aplicación de técnicas radioisotopicas y de protección radiológica ya que además fue Supervisor de la instalación radiactiva del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.
A lo largo de su carrera, Margarita Salas recibió numerosos premios internacionales y nacionales, entre los que se encuentran la Medalla Mendel, el Premio Rey Jaime I, el Premio Nacional Ramón y Cajal, el Premio L’Oreal UNESCO y la Medalla Echegaray. Salas fue además miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y miembro de la Real Academia de Española, donde ocupó el sillón i y Presidenta del Instituto de España. En 1988 fue nombrada presidenta de la Sociedad Española de Bioquímica y en 1992 directora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.
Ángeles Sanchez
Jefe del Servicio de Seguridad Biológica y Protección Radiológica Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM)

Acceso a socios

users icon