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Protección radiológica del público y el medio ambiente

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[#881] Yodo radiactivo

  • Buenas noches, mi madre tuvo un tratamiento, dónde ingirió una cápsula de yodo radiactivo, dado que ha estado tres días aislada yo soy quien la está atendiendo en el sentido de prepararle la comida y llevársela al cuarto, perdí el olfato, tengo como mareos y dolor de cabeza me gustaría saber si que mi madre este en este tratamiento ¿afecto mi salud de alguna manera?
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    PEDRO RUIZ MANZANO - [#881] 30/06/21
    Estimada señora:
    Es altamente improbable que sus problemas de salud vengan del tratamiento de su madre o de la poca radiación que usted haya podido recibir por atender a sus madre.
    En primer lugar, seguramente este tratamiento está muy justificado para controlar la enfermedad de su madre. El beneficio para ella es muy superior al riesgo de no realizarlo.
    El yodo 131 (131I) es el isótopo radiactivo utilizado principalmente en el tratamiento de pacientes con enfermedades de tiroides (benignas como el hipertiroidismo o malignas como el cáncer diferenciado de tiroides, CDT). La administración se realiza en forma de NaI por vía oral, en forma de cápsulas o forma líquida, o bien vía endovenosa. El 131I se absorbe en el tracto gastrointestinal, pasa al torrente sanguíneo y es parcialmente atrapado y organificado en el tejido tiroideo funcional, eliminándose el resto con las excretas, sudor, saliva, etc., siendo la orina la vía fundamental de eliminación (entre el 70 y el 90 % de la actividad administrada se elimina por orina en las 48 primeras horas en el caso del CDT; en el caso del hipertiroidismo esos porcentajes estarían entre el 30 y el 50%). Además, hay que tener en cuenta que el 131I tiene un semiperiodo físico de 8 días, es decir, cada 8 días se reduce su actividad a la mitad debido a su proceso de desintegración radiactiva. De modo que al cabo de varias semanas apenas queda 131I en el organismo.
    Los procedimientos terapéuticos en los que se utiliza 131I pueden producir una exposición significativa de otras personas, sobre todo aquellos involucrados en el cuidado y apoyo de los pacientes. De ahí que las personas que cuiden a tales pacientes en el hospital o en el hogar requieran una consideración particular.
    El 131I emite radiación beta y gamma. Su efecto terapéutico se debe a la radiación beta (con un alcance en tejido biológico del orden de mm; la radiación beta, salvo en el caso de contaminación radiactiva por personas próximas al paciente, solo afectará al propio paciente), mientras que la radiación gamma emitida, de energía relativamente elevada, hace que sea necesario tomar medidas de protección radiológica en torno al paciente tratado.

    Por orden de importancia se dan los siguientes tipos de exposición: por una parte el paciente es una fuente radiactiva en sí mismo de exposición externa, por otra parte existe riesgo de contaminación radiactiva a través de las secreciones en orina, saliva, sudor, etc., indicando las investigaciones hasta la fecha que las dosis asociadas a la posible contaminación interna son menores del 10% de las dosis asociadas a la exposición externa producida por el paciente. También puede existir riesgo por la vía de inhalación del yodo volatilizado en el aire, o un riesgo de exposición a través de los vertidos por vía medioambiental, aunque ambos riesgos se pueden considerar despreciables según la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP).

    Para reducir la exposición a la radiación se pueden aplicar las conocidas reglas de distancia, tiempo y blindaje. Para evitar la contaminación radiactiva, hay que aplicar las mismas normas que para la contaminación biológica, evitando entrar en contacto directo con la sustancia radiactiva.

    La ICRP en su publicación 94 no recomienda explícitamente que el paciente deba ser sistemáticamente hospitalizado tras la administración de actividades elevadas de radiofármacos, sino únicamente que se cumplan los límites de dosis de público y las restricciones de dosis para el resto de personas implicadas. Según esta publicación el aislamiento del paciente disminuye las dosis a público y familiares, pero aumentan las dosis del personal expuesto del hospital. Añade, además, que deben tenerse en cuenta los costes sociológicos y de otros tipos que la hospitalización puede tener para el paciente. En relación con la hospitalización, la publicación 103 de ICRP indica que la decisión de hospitalizar o dar el alta a pacientes después de terapia con 131I debería hacerse sobre una base individual que considere distintos factores, incluyendo la actividad remanente en el paciente, los deseos de éste, consideraciones familiares (particularmente la presencia de niños y embarazadas), factores medioambientales y las regulaciones existentes.

    Con el fin de garantizar el cumplimiento de los límites y de las restricciones de dosis, es posible que el paciente tenga que modificar sus hábitos de vida durante un periodo de tiempo tras la salida del hospital (contacto interpersonal en el ámbito familiar y laboral, asistencia a espectáculos públicos, viajes etc.). La duración de este periodo dependerá de características específicas del paciente: tasa de dosis en el momento del alta, así como de sus condiciones personales: situación familiar y sociolaboral, edad, presencia de niños o embarazadas en su entorno etc. Todas estas circunstancias deberán ser conocidas a la hora de dar el alta radiológica, la cual se acompañará de un documento de instrucciones a seguir durante el periodo de tiempo que corresponda en cada caso.
    En su caso, deberían haberle dado unas instrucciones donde se indiquen las restricciones que debe llevar durante los días posteriores al alta del hospital.
    El límite de público está en 1000 micro Sievert/año y el de cuidadores se suele poner en 3000 micro Sievert/tratamiento (15000 micro Sievert/tratamiento si el cuidador es mayor de 60 años).
    Estas dosis son pequeñas (del orden del fondo radiactivo anual) y el riesgo es muy bajo.
    Tras una o dos semanas se considera que el paciente ya no genera problemas desde el punto de vista de la protección radiológica ni generará residuos radiactivos que necesiten un control.
    En todo caso, debería usted acudir a su médico de cabecera para consultar sus síntomas.
    Un saludo.

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