Inducción, microondas

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    Miércoles, 28 Feb 2018 11:57 am
    Buenos días. He visto en su página web numerosas consultas sobre las placas de inducción. Me queda claro que debe prevalecer el principio de "precaución", aunque no me parece sencillo de aplicar. Cuando uno se pone a cocinar, prácticamente se apoya en la encimera donde van las placas, es así. Lo de los 50 cm de distancia no creo que lo respete nadie. No es práctico. Por otro lado, hoy en día, parece que todo el mundo pone inducción y que la vitrocerámica está cayendo en desuso. Yo estoy a punto de renovar cocina, y en las tiendas de cocinas me miran raro cuando pregunto por vitro... Mi consulta es la siguiente: tengo un bebé de 8 meses, un niño de 2 años y otra de tres. Mi cocina es muy pequeña. Actualmente tengo inducción. Cuando cocino muchas veces los niños merodean cerca de mí, aunque nunca les permito permanecer mucho rato cerca de las placas (en realidad, como miden muy poquito, se quedan bastante por debajo, pero me imagino que por ahí estará colocada la bobina). Normalmente, cuando cocinamos, suelen estar sentaditos a la mesa, esperando. Sus sillas estarán aproximadamente a metro, de las placas de inducción. ¿Es segura esta distancia o es mejor sacarlos directamente de la cocina mientras estén las placas en uso?
    En cuanto al microondas, está situado a medio metro del suelo, o sea, a la altura de los niños, aunque ahí siempre he sido más estricta y no les dejo acercarse, ¿cuál sería la distancia mínima recomendada para los niños mientras se esté utilizando? ¿Realmente se pueden "escapar" ondas del microondas? A priori, me parece más peligrosa la inducción puesto que no hay barrera física, mientras que el microondas tiene puerta... ¿Cuál de los dos aparatos emite más radiación?
    Por último, con niños en la casa, ¿recomendaría la vitrocerámica en lugar de la inducción?
    Muchas gracias por su atención.
    Saludos.
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    ALEJANDRO UBEDA MAESO Miércoles, 28 Feb 2018 2:45 pm
    Estimada señora,

    Como usted sabe, las cocinas vitrocerámicas eléctricas funcionan, básicamente, mediante el calentamiento transmitido a una placa vítrea desde una resistencia subyacente, alimentada por una corriente eléctrica de baja frecuencia. Los campos electromagnéticos emitidos por esas resistencias son también de baja frecuencia y decaen, aproximadamente, en función del cuadrado de la distancia. Por su parte, las cocinas de inducción no calientan directamente la placa, sino los recipientes metálicos situados sobre ella. Y lo hacen mediante la inducción en el metal de corrientes creadas por campos electromagnéticos de radiofrecuencia (20 – 50 kHz) y alta potencia, emitidos por una bobina, que decaen en función de la distancia.

    Las personas situadas en las proximidades de ambos tipos de cocina, se verán expuestas a los correspondientes tipos de campo, siendo menor la “intensidad” cuanto mayor sea la distancia entre la cocina y el sujeto expuesto, si bien el “alcance” del campo será algo mayor en el caso de la cocina de inducción.

    Hace usted mención a una distancia de seguridad de 50 cm en el caso de las cocinas de inducción. Por favor tenga en cuenta que esa distancia se aplica solo a usuarios portadores de implantes activos, y más concretamente, a personas implantadas con marcapasos. En cuanto a la preocupación de usted por la salud de sus hijos, no existe en la actualidad evidencia contrastada indicativa de daño a largo plazo por el tipo de exposición que usted describe, en las proximidades de cocinas de inducción, ni para adultos ni para niños. Siendo así, no cabe recomendar un sistema de cocina como más indicado que el otro desde el punto de vista de la seguridad en función de las emisiones electromagnéticas. Tal vez una cuestión a tener en cuenta es el hecho de que, si bien el consumo energético por unidad de tiempo y la potencia son menores (también en términos de emisiones) en los sistemas vitrocerámicos eléctricos que en los de inducción, estos últimos son mucho más eficientes que los primeros. Siendo así, el tiempo de funcionamiento del equipo (y con ello la duración de la exposición a las emisiones) es mucho menor en las cocinas de inducción.

    En lo que respecta a los hornos de microondas, los campos electromagnéticos emitidos por el magnetrón son de mayor frecuencia (2,4 GHz) que los emitidos por las cocinas de inducción. En efecto, como usted apunta, la puerta de estos hornos incluye una rejilla que apantalla en gran medida la emisión de la señal hacia el exterior, de forma que los niveles de campo recibidos en las proximidades de este tipo de electrodomésticos tampoco se consideran nocivos. De todas formas, conviene tener en cuenta que el resto de los lados del microondas carecen del citado apantallamiento, y que en el caso de aparatos muy usados, con juntas deterioradas o sucias, pueden darse “fugas” de campo al exterior. Aunque estas fugas tampoco se consideran peligrosas, siempre es preferible que los niños se mantengan una distancia prudencial (un metro sería más que suficiente) del aparato mientras este se encuentre en funcionamiento.

    Esperamos que esta respuesta le sea de utilidad.

    Atentamente,

    Grupo de Trabajo en Radiaciones No ionizantes, SEPR

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