Mi consulta está relacionada con los teléfonos inalámbricos DECT. Parece que todo el mundo recela de los móviles, pero sobre los teléfonos inalámbricos que casi todos tenemos en casa nunca se había oído nada? He visto varias informaciones al respecto que me preocupan (especialmente porque tengo un bebé en casa). Mis preguntas concretas son:-¿Es cierto que la radiación es similar a la de un móvil? Hablar por el teléfono inalámbrico ¿sería mejor/peor/igual que por el móvil desde el punto de vista de la radiación recibida?-Parece que la base central (la antena que emite a los terminales) irradia las 24 horas, ¿con qué intensidad? Antes de conocer estos datos, a veces la cunita de mi bebé estaba en el salón a menos de un metro de la base. ¿Esta radiación puede afectar más a un bebé que a una persona adulta?-Si realmente hay algún riesgo, ¿no debería indicarlo el fabricante en las instrucciones? Ahora han salido al mercado modelos DECT ?Eco? con menos radiación. ¿Es una estrategia de market

Estimada señora,
 
Aunque el patrón de la señal de los teléfonos DECT difiere del de la señal de los teléfonos móviles, es cierto que las señales emitidas y recibidas por ambos tipos de dispositivos se encuentran dentro del mismo espectro de frecuencias. En todo caso, una diferencia crítica entre los teléfonos móviles y los DECT estriba en el hecho de que el rango de cobertura de estos últimos (unas pocas decenas de metros) es mucho menor que el de los teléfonos móviles (centenares de metros). En consecuencia, la potencia de la señal emitida por los DECT, y recibida por la cabeza y mano del usuario, es significativamente más débil que la emitida por los teléfonos móviles.
 
Otra propiedad física fundamental de las señales de radiofrecuencias, rango en que operan tanto los dispositivos DECT como los teléfonos, es que su potencia decrece de forma exponencial con la distancia a la fuente (la antena del aparato, en este caso). Así, por ejemplo, entre la potencia de la señal a la que está expuesta nuestra cabeza cuando hablamos por el DECT y la potencia que recibe una persona situada a un metro del teléfono, puede haber una diferencia de dos o más órdenes de magnitud. Por eso, si la evidencia epidemiológica de riesgo de daño a largo plazo (10 años o más) en usuarios frecuentes de teléfono móvil es considerada débil actualmente, los indicios de riesgo para usuarios de teléfonos DECT son todavía más endebles, y no existe en el presente evidencia de riesgo derivado de la exposición de no usuarios (niños pequeños, por ejemplo) potencialmente expuestos a las señales emitidas por los dispositivos inalámbricos presentes en su vivienda.
 
En efecto, en comparación con los teléfonos DECT estándar, los ECO DECT emiten señales de menor potencia y solo lo hacen mientras están en uso. Por lo tanto, independientemente de la escasez de evidencia sobre riesgos potenciales, si usted decidiese minimizar los niveles de exposición en su vivienda, la sustitución de modelos inalámbricos estándar por teléfonos ECO DECT parece una opción razonable.
 
Sobre las emisiones procedentes de un equipo DECT propiedad de un vecino y situado en la habitación contigua al dormitorio de usted, aunque el muro que separa las viviendas sea de grosor exiguo, éste absorberá y reflejará una parte sustancial de la radiación. Si a esto se añade el decremento exponencial de la potencia de la señal en función de la distancia, cabe concluir que los niveles que de esa radiación reciban usted y sus familiares en su dormitorio serán muy débiles. Y, debemos insistir, no existe actualmente evidencia de nocividad por exposición a señales tan débiles.
 
Esperamos que esta información dé respuesta satisfactoria a su consulta.
 
Atentamente,
Grupo de Trabajo sobre Radiación No Ionizante, Sociedad Española de Protección Radiológica

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