Me van a poner una antena en casa, para poder tener internet mediante Wimax, ya que en mi zona Telefónica no pasa el cable. Me asusta tener esta antena en casa, no sé si es peligrosa, ya que he estado leyendo un montón acerca de ello, y parece ser que sí existen indicios, aunque a exposiciones bajas no se sabe a ciencia cierta. ¿Podrían comentarme el alcance de este peligro y cómo puedo disminuirlo? Si, por ejemplo, con apagar el router estaría solucionado, o por el contrario, por tener la antena, estamos expuestos todo el día y contra eso no hay nada que hacer. Al mismo tiempo, he encontrado un artilugio en internet que dice ser un protector para radiaciones electromagnéticas, se trata de un cono de aluminio que según ellos elimina las radiaciones. Copio y pego lo que pone en su web:http://www.wavesguard.es/shop/electromagnetic-pollution-protectors/protection-all-electromagnetic-fields Principio de funcionamiento: El principio de la tecnología CMO (Oscilador Magnético de Compensación)

Como usted sabrá, WiMAX es una norma de transmisión de datos a través de radioseñales de frecuencias de entre 2,5 y 3,5 GHz, aproximadamente. Es decir, que las antenas utilizadas por estos equipos emiten y reciben señales en el rango de las microondas, de la misma forma que lo hacen otros sistemas como los que dan servicio de telefonía móvil o de Wi-Fi. La ventaja más destacable de los sistemas WiMAX, que pueden  alcanzar coberturas de hasta 50 km, es su capacidad de dar acceso a banda ancha en zonas rurales o poco pobladas que carecen de servicio por fibra o cable.

No conocemos las características de la antena que se plantea instalar en su casa. Pero conviene tener en cuenta que cuanto mayor sea la superficie a la que deba dar cobertura la antena, mayor deberá ser su potencia de emisión. Tal potencia será, obviamente, mucho mayor que la correspondiente a las antenas de sistemas Wi-Fi, cuya cobertura está limitada al rango de unas pocas decenas de metros.

En España, los emisores WiMAX están obligados a mantener la potencia de sus señales por debajo de los niveles máximos fijados por el RD 1066/2001 para la protección del público ante exposiciones a radiaciones de telecomunicación. No hay motivo alguno para dudar de que la antena a instalar en su vivienda cumpla las exigencias de esa ley.

Dice usted que ha leído sobre posibles indicios de riesgo por exposición a señales de tipo WiMax. En efecto, existe alguna controversia al respecto. Los niveles máximos establecidos por la legislación española citada, que emana de una Directiva Europea para la protección del público ante radiaciones no ionizantes, se basan en el concepto de daño térmico a corto plazo. Es decir, se trata de garantizar que la exposición a una señal determinada no eleve a niveles potencialmente nocivos la temperatura de cualquier tejido de cualquier persona expuesta. La ley de 2001 decía, también, que no existían indicios firmes de daño por exposiciones más prolongadas a potencias débiles, incapaces de provocar efectos térmicos nocivos a corto plazo.

La última afirmación del párrafo anterior fue contestada en su día, y lo sigue siendo en la actualidad, desde diversos estamentos que consideran que la exposición crónica a determinadas señales, aunque sean relativamente débiles (subtérmicas)  puede provocar daño a largo plazo. Los hipotéticos daños propuestos se centran principalmente en procesos oncológicos, neurodegenerativos y/o inmunológicos. Sin embargo los indicios proporcionados a tal respecto por la evidencia experimental y epidemiológica han sido definidos como carentes de la robustez necesaria para ser considerados demostrativos de daño. Pero también es cierto que el conocimiento científico sobre los potenciales efectos  subtérmicos de las radioseñales  es todavía limitado, debido en parte a que las investigaciones realizadas hasta ahora han sido escasas y, en ocasiones,  mal diseñadas. Lo dicho aquí para las radioseñales en general se aplica con más fuerza, si cabe, a la exposición a señales de WiMAX. En efecto, no existen indicios de que, en condiciones normales de uso, la exposición crónica a tales señales sea nociva, pero también es cierto que los potenciales efectos de las señales específicas de  WiMAX todavía no han sido explorados en profundidad, sea mediante estudios experimentales o epidemiológicos.

Así las cosas, queda a la discreción del usuario bien informado decidir si las ventajas que para él representa el acceso a banda ancha en el propio domicilio compensan la asunción de un riesgo hipotético, todavía no demostrado y no bien cuantificado ni definido en cuanto a sus bases físicas, a los factores de sensibilidad individual o al tipo de daño potencialmente provocado.

Respecto a la idea de mantener el router desconectado mientras no se esté utilizando la conexión a Internet, es una buena estrategia, recomendable para evitar la exposición a las señales emitidas por ese router. Pero si en el exterior de la vivienda existe una antena con una potencia de emisión relativamente elevada que da cobertura a otros usuarios o a otras antenas, desconectar nuestro router no nos evitaría la exposición a las emisiones de la antena exterior.

Por último, la información contenida en la Web que comercializa el equipo CMO al que usted se refiere,  no nos permite hacernos una idea fiable de las bases biofísicas y de la tecnología aplicada en la emisión de esa “señal de compensación hiperdébil” supuestamente capaz de “entrar en resonancia con los receptores de los organismos vivos.” Es esa una terminología con la que los investigadores en la materia no estamos familiarizados. Además, si se admite los efectos potencialmente nocivos de las radiaciones electromagnéticas son dependientes (por no decir específicos) de la frecuencia de la señal, no somos capaces de entender cómo es posible que, según afirma el comercial, la señal de frecuencia única emitida por el CMO sea capaz compensar o contrarrestar los efectos de cualquier tipo de radiación electromagnética, ya que el espectro en cuestión abarca frecuencias que van desde los hertzios  (incluyendo el campo estático de 0 Hz) hasta los terahertzios de la radiación infrarroja, visible y ultravioleta. Sobre esa base, no podemos garantizar la utilidad del citado oscilador magnético de compensación y, en consecuencia, tampoco podemos recomendar la adquisición del equipo.

Esperamos que esta información le sea de utilidad.

Atentamente,
Grupo de Trabajo de Protección Radiológica ante Radiaciones no Ionizantes
SEPR

Pregunta adicional:

Necesito una aclaración, la antena que me ponen fuera es para recibir la señal, no es la que la emite, ¿hay diferencia? ¿produce una exposición menor? Por otro lado, la antena emisora está a unos 2 km de mi casa y últimamente, debido a su bajo coste, muchos vecinos del pueblo están contratando este servicio. En mi caso, escojo este servicio por no poder optar a tener internet mediante cable. Así pues entiendo, según lo comentado, que contrate o no el servicio estoy siendo afectada por esta tecnología ¿es así? ¿O, de lo contrario, debido a la distancia a la que está la antena emisora estas radiaciones no me afectan? Además, ¿si es una antena receptora, sería suficiente con apagar el router?
Tengan en cuenta, además, que se trata de una vivienda unifamiliar y que la antena solo dará servicio a mi casa. Pondrían un receptor en la misma antena de la TV, para luego transportar la señal mediante cable en el interior de mi vivienda, que es nueva y lleva instalado el cable de red (según me han comentado), así que los ordenadores en el interior de la vivienda, estarán conectados mediante cable, no mediante wi-fi. La antena emisora sé que está situada a unos 2 km de mi casa. Además, parece ser que hay un repetidor en mi misma urbanización, a menos de un km de mi casa, digamos que mi casa queda enmedio de la antena emisora y el repetidor. Imagino que ponga o no el receptor, ya estoy siendo perjudicada por esta red, ¿no?
 
Tengo mucho desconocimiento en este tema, siento no poder explicarme mejor, por eso les agradezco enormemente la atención, la paciencia y el esfuerzo por resolver mis dudas. Gracias

Respuesta a pregunta adicional:

Estimada amiga,

Las aclaraciones contenidas en su consulta de hoy pasan a un plano mucho más simple la problemática que nos ocupa.

Entendemos que la antena a colocar en el exterior de su vivienda unifamiliar será receptora-emisora, ya que la comunicación entre su ordenador y la antena repetidora de WiMAX deberá ser en ambos sentidos, con recepción y emisión de información. Dicho esto, la señal emitida por la antena instalada en el exterior de su vivienda será de potencia relativamente baja, la suficiente para comunicarse con el emisor o repetidor situado a 1 o 2 km de distancia. Estamos hablando de una potencia no muy superior a la emitida por los teléfonos móviles o los walkie-talkies. Además, estando la antena situada en el exterior de la vivienda y a varios metros de distancia de los espacios interiores más frecuentados por la familia, los niveles de exposición de los habitantes de la casa serán mínimos (despreciables, dirían algunos) y considerados inocuos.
En lo que se refiere a las emisiones procedentes de las antenas citadas, situadas a 1 o 2 km de su vivienda, hay que tener en cuenta que la potencia de la señal recibida decae significativamente con la distancia (por eso se hace necesaria la instalación de antenas repetidoras.) En consecuencia, cabe asumir que en el interior de su vivienda la potencia de la señal recibida de fuentes tan alejadas será también muy débil. Y no existen indicios de nocividad para exposición a potencias semejantes.
En definitiva, ateniéndonos a la información disponible, no encontramos razones para sospechar que la exposición residencial a las emisiones procedentes de las distintas fuentes descritas en sus notas de consulta pueda provocar efectos adversos para los habitantes de su vivienda.

Atentamente,
Grupo de trabajo de radiaciones no ionizantes de la SEPR

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